BRUJERIA-LEYENDA
E HISTORIA (DAVID FARREN) :
* NOS LLENA DE ORGULLO,PRESENTARTE ESTOS ESTUDIOS DEL GRAN DAVID FARREN,DE SU LIBRO "EL MUNDO DE LA MAGIA",DE FINES DE LOS ´70 Y QUE EN EXCLUSIVO TE OFRECENOS AQUI Y TE PEDIMOS COMPARTIR,SIN FINES DE LUCRO.
ES UN
ORGULLO,PRESENTARTE ESTE TEXTO,EN EXCLUSIVO,COMPARTELO SIN FINES DE LUCRO.
(F.Ramirez - GPO.TRABAJO ESOTERICO)
Anatomía de una
leyenda parte I
Sé que existen
brujas. Puede que no cabalguen en escobas, y me han dicho que mi suegra ha
empleado un caldero en una sola ocasión, pero son muy reales. En un sentido más
restringido de la palabra, los brujos son los herederos de las diversas
tradiciones de magia popular que precedieron a la edad de la máquina. Son los
hombres-de-la-lluvia, los adivinos del porvenir, los curanderos. En muchas
cul-turas son también el último tribunal al que apelar, las pistolas
alquiladas, para los que piden una ayuda extraordinaria para conseguir un
compañero o vengarse de alguien.
La palabra inglesa "witch" (brujo), deriva de la anglo-sajona wicca (con la forma femenina wicce), un vocablo empleado hoy por muchos brujos como sinónimo de la "Antigua Religión". Puede relacionarse con las palabras "wit" y "wise" (ingenio y sabio) y con un término que significa "doblado", y que sigue con palabras como "witch hazel" (hamamelis virginiana). La palabra "wicked" (malvado) sugiere que en Inglaterra las connotaciones de "witch" tenían un sentido principalmente negativo. ("Warlock" (hechicero), empleada con frecuencia por escritores posteriores para referirse a un brujo varón y solitario, es completamente peyorativa en su significado original; se refiere a alguien que altera o rompe un juramento.) Términos más neutrales fueron "hombre astuto" y "mujer astuta", empleados en el Renacimiento inglés para referirse a los videntes y curanderos de un pueblo, que se dedicaban a lo que se consideraba "magia blanca".
Las palabras de otros idiomas tienden a demostrar los mismos sentimientos encontrados con respecto a la brujería. La más dura es quizá la italiana strega, procedente de la palabra latina que designa a una úlula, y que llegó a aplicarse a un vampiro. La griega pharmakos identifica al brujo con el experto en venenos. Pero, en general, los vocablos empleados se refieren simplemente al hecho de que el brujo es quien hace uso de brujerías de una u otra clase. La francesa sorcier, las alemanas hexel y zauberin, la española brujo y la rusa vedyna, carecen del horror que sentían los pueblos del Mediterráneo hacia los parientes de la temida Circe, quien, según Homero, convirtió a los marinos de Ulises en puercos.
En inglés, la
palabra "witch", igual que la anglosajona wicca, se refiere tanto a
un hombre como a una mujer, pero la repetida distinción inglesa entre
"witchcraft" (brujería) y "sorcey" (hechicería), no se da
en muchos idiomas.
La palabra
"brujería" ha sido empleada casi siempre en un sentido negativo, por
razones históricas que denotan los prejuicios de los eclesiásticos medievales,
que condenaban cualquier cosa perteneciente al mundo de la magia, como un signo
de que se veneraba al Diablo en lugar de Cristo. Los brujos del siglo xx han
trabajado para rehabilitar esa imagen de Wicca, o "el Arte de los
Sabios", procurando
congraciarse con
la iglesia admitiendo que la brujería medieval era en realidad un ejercicio
religioso. Mi opinión es que ese esfuerzo por separar brujería de hechicería no
hace más que oscurecer la constante interacción entre una magia popular (magia
baja) y las prácticas de un ocultismo más intelectual (la llamada magia alta o
ceremonial).
Las prácticas de
las reuniones contemporáneas de brujos, por ejemplo, no pueden ser comprendidas
sin referirlas a la magia ceremonial del Renacimiento, que revivió en el siglo
xix a través de grupos como la Aurora Dorada. Por otro lado, la tradición de la
magia ceremonial, de la que hablaremos más adelante, está llena de prácticas
populares, restos de unas perspectivas más antiguas.
--¿Qué es lo que
sabemos en realidad sobre la tradición de la brujería en Occidente? Lo que yo
saqué en claro fue que existían dos leyendas separadas y una historia compuesta
de hechos. La primera leyenda se desarrolló durante los siglos de persecución,
que culminaron en la casi increíble barbarie de los siglos xvi y xvii. La
segunda es la leyenda de la "Antigua Religión", a la que se adhieren
las
brujas de culto
del siglo xx. La historia de los hechos es un complejo relato, en el que la
magia popular de la antigua Europa se mezcló con los residuos de la hundida
civilización helénica, para formar las bases de la primera leyenda y de las
prácticas y creencias encubiertas de los brujos hereditarios de hoy.