sábado, 26 de octubre de 2019

Ejercicio para Activar la Glándula Pineal (Tercer Ojo)




La glándula pineal se encuentra en el centro de nuestro cerebro, y es la encargada de segregar y regular la melatonina, una hormona asociada al sueño y al proceso biológico. En la actualidad se sabe, a través de la medicina, que es una de las glándulas que regula todo el sistema endocrino humano, lo que la convierte en nuestra farmacia natural de por vida.

Por otra parte, durante la historia de la humanidad, se la ha asociado con el tercer ojo por una razón especial: esta glándula nos interconecta sensitivamente. Muchas figuras de la historia, como Descartes, han encontrado una atracción en su estudio, con algunas hipótesis más aprobadas que otras.

Lamentablemente, a temprana edad, esta glándula comienza a desarrollar un proceso en el cual se calcifica, y es allí cuando se impide su desarrollo. Pero mediante la meditación y la visualización se convierte en nuestro camino manifiesto para el desarrollo espiritual.

Aquí te presentamos un Ejercicio para Activar la Glándula Pineal. Sigue los siguientes 

Pasos:

1- Aquieta tu Cuerpo, Mente y Espíritu

Para iniciar este proceso de activación de la glándula pineal es necesario realizar una meditación a conciencia en donde busquemos alejarnos de todo flujo de pensamiento que nos ligue a lo material.

Ubícate en una posición cómoda, cierra tus ojos y comienza a regular tu respiración en forma lenta y profunda, para poder disminuir así el ritmo cardíaco.

2- Enfócate en la Glándula Pineal

Toda tu conciencia debe ordenarle a tu glándula pineal que comience a activarse, y para ello puedes imaginártela a la altura de tu entrecejo, unos centímetros más arriba.

Debes sentir y visualizar una gran luz de color perlado que empieza a tomar fuerza.

3- Conéctate con la Fuente

Observa dentro de ti cómo aquella luz comienza a irradiar rayos del color del arcoíris y a conectarse con la energía suprema, la fuente Universal, creadora de todo amor.

4- Nútrete de la Fuente

Cada célula de tu cuerpo comienza a sentir la conexión con la fuente y alimentarse de ella.

 Para ello es necesario imaginar que el amor más puro baja con rayos de colores, y que un rayo rosado y otro amarillo viajan internamente desde el centro pineal hasta el centro cardíaco, donde se depositan, causándote una inmensa sensación de paz, energía y gratitud.

Desde el centro del plexo solar comienza a gestarse un Sol radiante con luces rosadas y amarillas.

Mientras inhalamos, imaginamos que el aire que ingresa por nuestra nariz es de color rosado, al tiempo que el que sube desde el plexo solar será de color amarillo. Cuando exhalamos toda nuestra luz se expande en el entorno.

Así completamos la conexión con nuestra fuente divina. El amor abarca cada célula de nuestro cuerpo físico y espiritual.

5- Expande tu Amor

La luz sigue ingresando a nosotros desde nuestra fuente originaria y se compone de múltiples colores.

Comienza a recorrer todo nuestro cuerpo hasta llegar a nuestras extremidades y, al llegar a nuestros dedos, expandimos ese amor a todo el plano físico que nos rodea.

6- Sella la Experiencia

Puedes visualizar cómo una luz violácea estridente nos envuelve y protege desde los pies hasta la cabeza. Reafirmamos así nuestros sentimientos de paz y armonía que quedan a nuestra disposición.

7- Finalización

Desde el lóbulo frontal (frente) al interior de tu cabeza una línea de luz se generará, justo en medio de cada extremo de la línea de luz, una flor bellísima comenzará a florecer con mucha luminosidad y brillo.

La flor se abre hacia el lóbulo frontal, y sella la acción y capacidad de co-creación en nuestras vidas.

Luego de realizar la actividad, descubre el sentimiento de gratitud, y disfrútalo tanto como puedas.

Cuando lo consigas, abre tus ojos lentamente y sonríe.

Para acompañar este ejercicio de visualización, es ideal utilizar una música energética que estimule tus vibraciones corporales positivas.

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