martes, 23 de julio de 2019

El Hilo de la Vida y el Hilo de la Conciencia



El Buen Hilo

 En las enseñanzas de la sabiduría al YO SOY se le describe como un hilo que corre a lo largo del total de nuestra vida. Todos nosotros nacimos con una resolución de hacer esto o aquello en la vida. No obstante, el objetivo se pierde en algún lugar del camino. Los brotes del hilo se esparcen por doquier y se pierden. Aunque queremos hacer muchas cosas buenas, el cuerpo, los sentidos y la mente no cooperan con nosotros. El deseo ha tomado el lugar del objetivo de la vida, del hilo central. Hacemos lo contrario de lo que queríamos hacer como alma; nos dividimos en muchos pensamientos y actividades y por lo tanto, no nos acercarnos a nosotros mismos. La mente ocupada no puede encontrar el hilo de la vida.

Tenemos que recordar, reformarnos una y otra vez para encontrar el propósito de la vida. En el silencio, recibimos el conocimiento de cómo podemos satisfacer este propósito y actuar consecuentemente. Es por eso que a la meditación se la considera un proceso centralización y alineamiento en el que todos los brotes se unen en un hilo y se alinean así para formar una guirnalda. Sin el hilo no habría alineamiento, la belleza se presenta sólo a través del hilo.

Al hilo sobre el que se tejen todas las flores se llama también el “sendero”, a lo largo de la cual podemos ascender. Otro nombre es “sushumna”, el “buen hilo” de luz. El sushumna corre a lo largo del interior de la espina dorsal y nos permite ascender del plano individual al universal. El hilo mantiene unidos a todos los planos de la existencia, incluso a los planetas y los sistemas solares aparentemente tan distantes unos de otros. Este es el OM, el sonido básico de toda vida. Es el hilo de la vida, de la fuerza vital, y el hilo de luz, de la conciencia.


Hilo de Oro y el Hilo de Plata


El principio de la vida y el principio de la conciencia nacen en el momento en que AQUELLO se divide en Espíritu-Materia. Los dos hilos vienen como dos canales que surgen del uno creador, y así el OM nos conduce en el sendero de la evolución de retorno a la fuente de la existencia. Al hilo de la conciencia se le llama también el hilo de plata, y el hilo de la vida, el hilo de oro. El hilo de la vida nos permite continuar existiendo, y el hilo de la conciencia nos permite continuar “experimentando vida”.

Las capas más sutiles de nuestro cuerpo están construidas con hilos de energía con diversos nudos como centros. El principio de la vida trabaja a través de las arterias, de las venas etc.; su asiento principal es el corazón. La conciencia funciona a través de las glándulas y los tejidos nerviosos, el tejido ligero llamado “nadis”; su asiento es el centro Ajna. A través del hilo de la vida, el alma está conectada con el plano material, él ata el alma a tres lugares en el cuerpo. Sin esta atadura, el alma podría salirse del cuerpo, como un globo. Un nudo está entre el Muladhara y el centro sacro, sujeta el alma a la materia. 

Otro nudo está entre el plexo solar y el corazón, y conecta con el plano de la fuerza. Un tercer nudo está alrededor de la glándula pituitaria y la ata al plano de la conciencia. Si el individuo no se ha despertado aún, el alma está aprisionada en el cuerpo y las glándulas no funcionan totalmente. Cuando progresamos y la conciencia se desarrolla, las glándulas también funcionan con capacidad máxima.

Nosotros reforzamos el hilo de la conciencia, que nos conecta con el alma, por medio de la meditación, la oración, y a través del conocimiento espiritual vivido. Reforzamos el hilo de la vida y de la salud a través de ejercicios rítmicos de respiración. Trabajando con la respiración, la conciencia progresa, hasta acercarse al centro interno y los dos hilos se reúnen en el silencio de la pulsación sutil. Así el alma gana la maestría sobre la personalidad.


Saliendo del Cuerpo


Durante las horas del sueño, el alma se retira al aura, sin embargo, continúa conectada con el cuerpo a través del hilo de la vida. Así la conciencia se absorbe con el principio de la vida el que continúa estando allí. En el sueño, somos una conciencia pulsante, pero no sabemos cómo somos esta conciencia. Las personas que han conseguido el conocimiento de la continuidad de la conciencia son considerados como conocedores y maestros. Con los conocedores, la conciencia no se pierde, ellos no duermen, sino que sólo dan descanso al resto del cuerpo. También conocen métodos para dejar el cuerpo en forma consciente y entrar conscientemente otra vez en una nueva forma.

Mientras vivimos en el cuerpo, permanecemos en la conexión con él a través del hilo de plata, el que está atado al ombligo, incluso si dejamos temporalmente el cuerpo. Cuando el hilo de la vida se rompe, el alma se libera del cuerpo. Algunos pueden trasladarse a lugares lejanos distantes por medio de viajes astrales, y mantienen la conexión con el cuerpo por medio del hilo de plata. La capacidad de permanecer conscientemente fuera del cuerpo durante el sueño puede entrenarse desarrollando el hábito de ver el cuerpo y de percibirse fuera de él. Es bueno hacer estos ejercicios en presencia de una persona que conozca esta ciencia. De lo contrario, puede haber ciertos choques o disturbios.

El yoga y la meditación nos ayudan a experimentarnos como el habitante del cuerpo y separado de él. Aprendemos esto observando los pensamientos y de dónde vienen. Cuando vivimos en el estado del hombre interno, el hombre externo es visible para nosotros. A esto se le llama también la tercera iniciación. Entonces, cuando el cuerpo externo se desprende, no nos incomoda mucho. Un iniciado puede desatar conscientemente el hilo de la vida de modo de continuar con el hilo de la conciencia. 

Cuando el hilo de la vida se separa del cuerpo, el cuerpo muere.

Existe también la posibilidad para dejar el cuerpo junto con el hilo de la vida, aún manteniendo la conexión al cuerpo. Esto lo hace un maestro de la sabiduría quien puede salir de su cuerpo y aparecerse a aquéllos a quienes guía. El Maestro CVV ha hecho esos experimentos con frecuencia. Pensaban que estaba muerto, pero después de un rato volvía a entrar deliberadamente en el cuerpo. De esta manera enviaba también a su esposa y a sus discípulos a planos superiores para recopilar información.

No obstante, puede ocurrir también que el hilo de la vida continúe y el hilo de la conciencia se debilite; en este caso, las personas ya no comprenden bien. Hay casos en los que el hilo de la conciencia se separa y el hilo de la vida continúa existiendo - y estos individuos no pueden morir. Sus cuerpos se mantienen vivos en hospitales causando un gran desembolso. Las estadísticas muestran que éste es el caso particularmente de los países ricos, donde el apego a lo material es grande.

Lo que llamamos muerte es una descontinuación de la estancia en el plano físico, no en los otros planos. El irse del cuerpo conscientemente es por lo tanto salir, no morir. No obstante, las personas pierden generalmente la conciencia durante la transición. Su hilo de conciencia se interrumpe y hay que volverlo a encontrar. Para tomarlo de nuevo, tenemos que adquirir un cuerpo y crecer bajo las circunstancias condicionadas por nosotros mismos. 

Buscamos y sentimos: Ésta no es mi dirección, ésta tampoco. De esta manera continuamos buscando hasta que nos asentamos con una cosa en la que sentimos: Esto es. Con frecuencia pasamos décadas en esta búsqueda antes de que nos enlacemos nuevamente con el trabajo del alma.

Para consolidar el hilo de la conciencia hay un sacramento en el Oriente que el padre conduce directamente después del nacimiento de un niño, incluso antes del corte del cordón umbilical. El padre toca la cabeza del niño e invoca al hilo de la conciencia que conecta al padre y al hijo pronunciando mantrams cuyo significado es: “tú naces de cuerpo a cuerpo. Tú eres el `YO SOY ' en mí, en la forma de mi niño.” Esto invita a la naturaleza subconsciente del niño al sendero de la evolución. Provoca el desarrollo ordenado de la mente que se desarrolla lentamente.


El Programa del Alma


El hilo del programa del alma se extiende a través de los nacimientos y lleva las tendencias semilla, como una continuidad de parte de nuestras conciencias, mientras que el programa del plano mental se borra con las muertes consecutivas de los cuerpos físicos. Cuanto más rápido tomemos nuevamente el hilo de la conciencia, mejor podremos continuar el trabajo. 

Para esto es importante, recordar la identidad del hilo de la conciencia, cuando descartemos al cuerpo. Para mantener la conciencia, el cuerpo etérico debe perfeccionarse. Éste es el trabajo que hace el Maestro CVV con aquéllos quienes invocando los sonidos CVV, hacen un llamado al depósito del “Prana Abundante” para que se derrame sobre ellos mismos.

El maestro perfeccionó su propio cuerpo etérico y preparó un conjunto de muchos miles años para él. Él ha anclado el mismo tipo de longevidad extraordinaria en los cuerpos etéricos de aquéllos que realmente lo siguen. Cada vez que abandonan sus cuerpos físicos y consiguen otros nuevos, ellos recuerdan la continuidad de su meta y la identidad de su hilo de conciencia a través de las reencarnaciones. Esto lo ha hecho, para que los seguidores puedan conducir el mismo Plan, como él lo hace.

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