jueves, 22 de octubre de 2020

Como ser alquimista Parte III

  Quimera o Realidad     Parte A

 

 


 

Todo parte de un caos que ha de organizarse, donde los fuegos sexuales incontrolados devoran la naturaleza humana, dejándola estéril e inservible para toda manifestación de tipo superior, donde los valores religiosos, morales, etc., en oposición al materialismo, se manifiestan como gracia Divina.

 

Decepcionados por no poder convertir el plomo en oro, muchos avaros y codiciosos se sintieron defraudados de ésta ciencia, desacreditándola e incluso ridiculizando a todo aquel que se atreviera a trabajar con su Athanor.

 

Es así como confirma El Cosmopolita, pues se les consideraba y tomados por locos.

 

Hoy en día considerarse alquimista es apartarse de lo establecido, de la mecánica de la vida, y por lo tanto ponerse en contra de las mentes sensuales...

 

La alquimia tan sólo es oscura porque está oculta. Los filósofos que quisieron transmitir a la posteridad la exposición de su doctrina y el fruto de sus trabajos, se cuidaron de divulgar el arte presentándolo bajo una forma común, a fin de que el profano no pudiera hacer mal uso de él. También, por su dificultad de comprensión, por el misterio de sus enigmas y por la opacidad de sus parábolas, la ciencia se ha visto relegada entre las ensoñaciones, las ilusiones y las quimeras. Así nos comenta Fulcanelli en su libro “las Moradas Filosófales”.

 

Tomar medidas para proseguir el trabajo alquímico en el anonimato fue una regla de oro que cumplieron a rajatabla los alquimistas que pasaron a la inmortalidad por sus logros. Confundiendo a los adulteradores o los profanadores de una Obra, en si Divina, y dejándola a buen recaudo de las mentes egoístas y codiciosas, así como de los perversos.

 

El ignorante la calificaría de absurda, pero ésta ciencia hermética, ignorada, guarda en sus entrañas la finalidad más real y veraz que podamos imaginar, tan es así, que poder conocer la finalidad del trabajo alquímico sería similar, a esa rosa que perfuma a quien se le acerca.

 

En unos textos atribuidos a Zósimo correspondientes al siglo III y a la doctrina del Antrhopos, encontramos una relación entre el hijo de Dios y el arte Sacerdotal:

 

“Si meditaste y viviste en la sociedad humana, verás que el hijo de Dios se convirtió en todo por amor de las santas almas; para arrancarlas del dominio del destino y llevarlas al de lo incorpóreo; mira cómo se convirtió en todo, Dios, ángel y hombre capaz de sufrimientos. En efecto, como es capaz de todo, puede convertirse en todo lo que quiere, y obedece al Padre, penetrando en todo cuerpo e iluminando el espíritu de toda alma, e incitó (al espíritu) para que lo siguiera hacia lo alto, al lugar santo, donde él moraba ya antes del nacimiento de lo corpóreo, pues conserva de él la nostalgia y se hace guiar hacia esa luz.”

 

El Padre que esta en secreto, nuestro Padre espiritual, nuestra Divinidad, ha sabido esconder estos misterios y se los ha entregado por siglos solamente a los niños.

 

En el evangelio según San Mateo, C. XI, V.25 podemos leer: Por aquel tiempo exclamó Jesús diciendo: yo te glorifico, Padre mío, Señor del cielo y tierra, porque has tenido encubiertas estas cosas, a los sabios y prudentes del siglo, y las has revelado a los pequeñuelos.

 

Es evidente que el término de niño o pequeñuelo no lo debemos interpretar literalmente, sino más bien es utilizado este término para describir a la inocencia o mejor dijéramos a quien ha sido iniciado en su segundo nacimiento, éste nacimiento es espiritual por lo tanto el resultado de la unión del fuego y del agua.

 

Todos tenemos un padre y una madre física, de la misma manera, tenemos un Padre y una Madre espiritual, que forman parte de nuestra realidad Divina.

 

Nuestro Padre que está en secreto nos guía y nos ayuda a levantarnos, mientras que nuestra Madre nos limpia de todos nuestros defectos, yoes o agregados psicológicos, permitiendo que vayamos muriendo a la materia y naciendo para el Espíritu.

 

El trabajo alquímico es la vía para llegar a nuestro Ser, Padre o Dios íntimo y Sagrado, pero con el auxilio de IOD HE VAU HE. “JEHOVA”


           Muchos se han perdido en el laberinto del error, se han dejado llevar por discusiones              y charlas intrascendentes, que les han alejado más y más del sendero de la luz,  en                 algunos casos, se conformaron con simples cuentos o relatos, más o menos                            entretenidos, pero la alquimia, en su práctica, nos entrega experiencias reales y no                  divagaciones.

 

Es así como Filaleteo, quien se consideraba como adepto, lo asevera en sus obras escritas.

 

Quizás podríamos estar interesándonos en el arte alquímico, como el único fin de beneficiarnos materialmente, más no es éste el objeto.

 

Servir a Dios sería la más noble tarea que el hombre pudiera realizar, y esto se consigue en el trabajo alquímico, como así dan testimonio quienes trabajan forjando una naturaleza solar...

 

Anne y Daniel Meurois-Givaudan, profesores de letras modernas, relatan su experiencia en el Shambhala: “No separéis ya lo velado de lo revelado y haced compartir lo único. Nuestro primer deseo es que los hombres dejen de desunir y, sobre todo, que quienes creen saber dejen de construir escuelas en el sentido restringido del término. Se acercan los años en que la copa del Grial de la humanidad empezará a difundir su néctar sobre la esfera terrestre.”

 

Nadie ignora que, en la antigua leyenda germánica, Titurel eleva un Templo al Santo Grial en Montsalvat (Monserrat), y confía su custodia a doce caballeros templarios.

 

El Grial y las crateras sagradas de todas las religiones, representan el órgano femenino de la generación y corresponde al vaso cosmogónico de Platón, a la copa de Hermes y de Salomón y la urna de los antiguos misterios.

 

El Gardal de los Egipcios es, pues, la clave del Grial... En ese Gardal conservaban los sacerdotes el fuego material, como las Sacerdotisas el fuego celeste de Ptah. Para los iniciados de Isis, el Gardal era el jeroglífico del fuego Divino. El Gardal contiene el vino eucarístico, licor de fuego espiritual, licor vegetativo, vivo y vivificante...

 

Don Mario Roso de Luna, el insigne escritor teosófico, dice: Las vestiduras de los caballeros del Grial y de sus escuderos son túnicas y mantos blancos, semejantes a las de los templarios, pero en vez de la roja Tau de éstos, ostentan una paloma en vuelo cernido en las armas y bordada en los mantos.


El sabio ya ha elegido y su acercamiento a Dios es a todas luces su objetivo primordial, mientras que el necio, aquel quien viendo no ve, quien escuchando no oye, de seguro que se apartará más y más del camino recto.

 

Triste fin aguarda a las almas que caen en tan grave error, así Dante escribe: Ay de vosotras, ánimas malvadas, no esperéis nunca contemplar el cielo.

 

Es por eso que se hace muy importante alejarnos del lodo del materialismo, no debemos perder nuestro objetivo: El Ser, por culpa del estiércol del consumismo.

 

La rosa nace del fango, es decir, transmuta lo grosero en sutil, sigamos la pauta de las rosáceas, transmutando lo que de grosero hay en nosotros, y llegaremos a lo más delicado y puro de nuestra naturaleza.

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