sábado, 11 de julio de 2020

RITUAL PARA ENCONTRAR ALIVIO EN UN PROCESO DEPRESIVO O ANSIEDAD


 Este ritual sirve para aliviar los efectos de una depresión y, como tantas veces se ha dicho, no reemplaza en absoluto el trabajo de un psicólogo. Es, digamos, similar a un analgésico: atenúa el dolor, sí, pero no cura.

 

Objetos necesarios


Un cono o varilla de incienso de pachuli 

Un folio 

Un lápiz o bolígrafo

Una vela violeta 

Una cinta de 15 cm aproximadamente, violeta

Un puñado de lentejas


El ritual deberá hacerse un jueves por la noche.

 

Ritual


• Encender el cono de incienso.

• Hacer unas cuantas respiraciones profundas y relajar hombros, cabeza, brazos y cuello. Dejar por unos instantes la mente en blanco.

• Imaginar que uno ha sido objeto de muchas injusticias por parte de los demás.

• Adoptar, sin miedo, una actitud de resentimiento y recriminación hacia las personas conocidas. Intentar visualizar, hasta en los más mínimos detalles, agravios que se hayan recibido por tontos o triviales que éstos parezcan (por ejemplo: venía cargada del supermercado y el vecino no fue capaz de sujetarme la puerta).

• Decirle a cada una de esas personas, por escrito, que eso ha molestado. Reclamarle su falta y, si es grave, enfadarse por ello.

• Cuando ya no queden más agravios que recordar, se han de contar cuántos han sido en total y coger una lenteja por cada uno, dejándolas separadas del puñado.

• Quemar el papel en la vela y, cuando ésta se consuma, apagarla.

• Atarse la cinta en la muñeca izquierda con cinco nudos, a la vez que se recita la oración.

• Llevar las lentejas que se han separado a un cruce de caminos o de calles y arrojarla por encima del hombro izquierdo, hacia la espalda.

• Alejarse del lugar sin volver la cabeza.

• No pasar por ahí en el resto del día.

• La cinta deberá dejarse en la muñeca hasta que se caiga por sí misma.


 Oración


Los dioses me darán fuerza.

La naturaleza curará mi alma.

Me comprometo conmigo mismo

a no dejarme vencer.

No sé qué cosas maravillosas me esperan,

pero ahí estaré para recibirlas.


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