La facilidad para interpretar o mentir, la veremos en la
frente y sobre todo, en los ojos.
Cuanto más inclinada sea la frente en su
perfil, más facilidad habrá para la improvisación y la espontaneidad. En cuanto
a los ojos, mientras más caídos sean, mayor facilidad existirá para interpretar
un papel (ojo átono), mientras que cuanto más rasgado sea (ojo tónico), menor
será la capacidad para mentir o actuar. A continuación, expongo con 4 ejemplos
la facilidad de mentir, lo cual no significará que la persona vaya a ser
embustera, sino que en todo caso, nos hablará de la capacidad innata para
llevarlo a cabo. Aunque también cabe mencionar, que cuando alguien es virtuoso
en algo, antes o después termina utilizando el "don".
1 - Frente vertical (RF): no es ni mucho menos un elemento
de mentiroso, principalmente por su falta de espontaneidad y alto sentido de
lealtad hacia la pareja.
2 - Frente inclinada (RL): existe facilidad para improvisar
y dar respuestas espontaneas, por tanto, sí podemos decir que es buen arma para
mentir. Además, la frente inclinada es propensa al cambio constante, otra
condición de falta hacia la fidelidad.
3 - Ojo rasgado (tónico): las personas con este tipo de ojo
no saben mentir, notándose a leguas cuando dicen algo inventado. Es un ojo muy
consciente de sus actos.
4 - Ojo caído (átono): es el ojo del actor y existe más que
capacidad para ceñirse a un papel. Si nos fijamos, los mejores actores y
actrices del mundo poseen este tipo de ojo. Es un ojo con débil consciencia de
si mismo y propensión a la mentira.
LAS 3 PARTES O ZONAS DE LA FRENTE
*La frente es un elemento clave en Morfopsicología, ya que
la forma de la misma delatará las tendecias naturales básicas del
comportamiento de la persona. A continuación y como siempre, a modo repetido y
milagroso, citaremos la trilogía de sus 3 partes: superior, media e inferior.
1- Superior: Es la zona alta donde se crean las ideas, los
proyectos, la zona de la creatividad y abstracción del ser humano. La parte donde
se forma la teoría o las primeras imágenes. Es la zona más redondeada y lo que
nos queda de la evolución “del niño”. Cuando esta zona está muy redondeada o es
de importante magnitud, ofrece gran intuición al individuo pudiendo incluso
adelantarse a los acontecimientos. Otorga un “olfato” especial para percibir
las cosas.
2- Media: Esta zona es el intermedio entre la superior y la
inferior. Se le llama “línea de paro” o “surco de reflexión”. Después de crear
una idea, debemos reflexionarla antes de llevarla a cabo. Es en esta línea pues
donde se lleva a término esta meditación y se producirá en base a "los
golpes" de la vida o "toma de consciencia", que podrá ser
excesiva si el surco está muy marcado (tipo hachazo), leve si el está poco
definido, o de reflexión inexistente si no se aprecia o es muy lisa. Hay que
tener en cuenta que la mujer tiene menos marcados este tipo de los elementos
del rostro, ya que su constitución genéticamente curva y redondeada, hará que
sea algo menos visible, pero no restará reflexión, de no ser claro está, que la
línea sea absolutamente inapreciable.
3- Inferior: Es la osamenta superciliar inmediata sobre el
ojo. La zona de la realización, observación y que da soporte a las ideas para
que estas se realicen. Si está muy desarrollada, la persona tendrá buenas
“herramientas” para plasmar lo que piensa, pero si está poco visible o es
inexistente, indicará dificultades para materializar esos proyectos. Esta zona
de la frente va unida estrechamente a la anchura mandibular. Si la zona de observación es
débil, miraremos si la mandíbula es ancha, lo cual dará soporte al déficit de
la zona superciliar, pero si por el contrario la mandíbula es estrecha y no
existen superciliares, la dificultad de realización será entonces más
conflictiva en todos los aspectos.
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